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Santiago todavía no se convierte en una ciudad accesible para todos

Día a día trabajamos para Chile sea un lugar más inclusivo y más accesible. No es fácil, todos los sabemos; los que tienen alguna discapacidad y lo que trabajamos por ellos. Yo llevo casi 10 años en esto, cuando en Chile se hablaba de “rampas para discapacitados” y “rebajes

en las esquinas” y casi nadie soñaba (bueno… yo sí) que esto era mucho más que eso. La visión de accesibilidad universal era nula. NULA.

Y como dice la nota que les presento: no sólo hay problemas de accesibilidad en los entornos sino también el acceso a la Tecnología, a la Información y a las Comunicaciones, -Tics-. ¿Tendremos que esperar 10 años para darnos cuenta de su importancia? Espero que no, trabajamos para ello,  y espero que este año promover muchos proyectos de este tipo.

Adjunto nota de la periodista Camila Sandoval, del Diario El Mercurio, sección Vida, Ciencia y Tecnología, del 8 de Febrero de 2012.
A dos años de la ley que establecía accesibilidad universal, tres personas con discapacidad hacen un balance de cómo los trata la capital. Además, el Senadis trabaja en una mejora del reglamento.  

CAMILA SANDOVAL 

Andar en metro, validar la tarjeta bip! y comprar en un quiosco del Paseo Ahumada son rutinas cotidianas, incluso insignificantes. Sin embargo, muchas de estas acciones pueden ser barreras enormes para Guillermo Castillo (25), profesor de Castellano, y Javiera Nallar (26), estudiante de Ciencias Políticas, dos amigos que comparten el gusto por la literatura, pero a quienes los une un lazo más fuerte: ambos son personas con discapacidad visual. En sus habituales salidas por Santiago, siempre comentan lo poco amigable que son las calles de la capital con ellos.

Lo mismo sucede con el ingeniero industrial Carlos Fernández (41), quien utiliza silla de ruedas. Los tres, por separado, han debido adaptarse a una sociedad que no está preparada para ellos.

A dos años de la entrada en vigencia de la Ley 20.422 -que establece normas sobre igualdad de oportunidades e inclusión social de personas con discapacidad, como accesibilidad y diseño apto para todos-, en Chile los espacios públicos y privados todavía no están adaptados. Para Guillermo, por ejemplo, el sólo hecho de transitar por Santiago es difícil. “Los criterios con los que distribuyen los elementos son incomprensibles. En una calle te encuentras con un paradero, un quiosco y un poste alineados. Operan frente a las necesidades de la mayoría, pero no la de todos“.

Para Carlos Fernández la crítica apunta al transporte. “Pese a que tengo un auto que me permite desplazarme sin problemas, he vivido cómo los buses alimentadores del Transantiago tienen nula capacidad de transportarnos a todos”, dice.

Con él coincide Javiera: “Debido a mi discapacidad, es imposible saber cuánto saldo me queda en la tarjeta bip! En Metro nos ayudan mucho, pero olvidan ese detalle“.

Sin embargo, la capital también tiene fortalezas. Entre ellas, el edificio del GAM y el Parque Bustamante. Carlos considera que este último, por ejemplo, permite un excelente tránsito gracias a sus rampas. “Hemos avanzado como país, pero faltan los detalles. La mayoría de los estacionamientos no tienen la medida adecuada y hay que hacer magia para estacionarse”, apunta el ingeniero.

“La gente se está dando cuenta de que es una realidad y que somos iguales. Eso ayuda a crear conciencia sobre las barreras de la sociedad”, asegura Óscar Mellado, director nacional del Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis). Sin embargo, aún falta.

Uno ve hartas rampas, pero que no sirven. Hay un tema técnico que debe imperar para que las superficies sean útiles“, asegura Pamela Prett, directora de la Corporación Ciudad Accesible.

Esto es lo que busca mejorar el Senadis al modificar ciertos reglamentos de la Ley 20.422. Una de las novedades se incluiría en una nueva Ordenanza General de Urbanismo, que exigiría a las construcciones cumplir con requisitos de acceso universal en su diseño original para que puedan ser recepcionadas por cada municipio. Así se evitarían soluciones “parche”.

También en la web

Internet es fundamental para Guillermo. Es un usuario activo de Facebook y además ocupa la web para múltiples tareas. Pero no todas. Su banco, por ejemplo, no tiene un sitio accesible, lo que le impide hacer trámites en línea. En esta misma situación hay páginas de universidades, hospitales y servicios, alega.

Esto, a pesar de que Senadis ofrezca asesoría a los sitios interesados. Además, aunque una cantidad de páginas gubernamentales posee acceso para todos, hay otras que no. Según asegura Óscar Mellado, esto cambiará en el corto plazo.

 Regiones al debe

Una situación más crítica aún se vive en regiones. Así lo reconoce el director nacional del Senadis, Óscar Mellado. “En las provincias, la accesibilidad es muy básica. Sobre todo en la periferia o en los pueblos“, afirma.

Según Pamela Prett, de Ciudad Accesible, esto depende de la capacidad de quienes idearon soluciones y de la importancia que les den. “En Concepción hay buenos cruces peatonales rebajados, pero en Puerto Varas no hay trabajos de espacios públicos donde se note preocupación”.

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